DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Es preciso que la
filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras
causas (Aristóteles)
Toda forma de organización política y
ciudadana debe estar sujeta a los preceptos constitucionales y legales
establecidos. Nosotros, como Agrupación Política Nacional Vamos Juntos no sólo tenemos el
deber de observar la Constitución y de respetar las leyes e instituciones que
de ella emanen; sino que estamos convencidos que todas las acciones y
actividades que buscan las trasformaciones económicas, políticas y sociales que
nuestro país requiere, deben ser obligadamente por medios pacíficos y por la
vía democrática.
Como Agrupación Política consideramos
que los preceptos del LIBERALISMO IGUALITARIO son la expresión
filosófica y política de una nueva forma de ver y pensar el mundo, de analizar
y proponer ideas y soluciones; sin tabús ni dogmas. Un pensamiento libre, que
pone en el centro de sus preocupaciones la libertad y el bienestar de las
personas. Y que le da actualidad a los principios doctrinarios establecidos en
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, entre otros, el de la
obligación de promover la participación política en condiciones de igualdad de
oportunidades para todas las personas,
desde la perspectiva de los derechos humanos.
En palabras del profesor Claudio López-Guerra, todas las personas tenemos el mismo derecho a concebir y
llevar a cabo un cierto proyecto de vida. Por la finitud de los recursos
materiales y la diversidad de proyectos personales, no es posible que todas las
personas vivan la vida que idealmente quisieran vivir. Necesitamos entonces una
distribución de libertades y recursos que se ajuste a la premisa fundamental de
que todas las personas merecen igual consideración y respeto.
La respuesta del
liberalismo igualitario es que una distribución justa es aquella que otorga
oportunidades iguales a todas las personas: cualquier factor que inicialmente ponga a algunas personas en
desventaja debe compensarse. Una sociedad justa es aquella cuyas instituciones
ofrecen un sistema robusto de derechos sociales, civiles y políticos para
garantizar a todas las personas la misma
oportunidad de controlar el curso de su existencia.
Por otra parte, Vamos Juntos no
acepta pacto o
acuerdo que lo sujete o subordine a cualquier organización internacional,
entidades o partidos políticos extranjeros; así como no solicitar o, en su
caso, rechazar toda clase de apoyo económico, político o propagandístico
proveniente de extranjeros o de ministros de los cultos de cualquier religión,
así como de las asociaciones y organizaciones religiosas e iglesias y de
cualquiera de las personas a las que la ley prohíbe.
Vamos Juntos
se asume
como una asociación independiente de los poderes fácticos o de otra
índole, que no sean legales y constitucionales. Es una Agrupación Política que asume el laicismo y la necesaria
tarea de consolidar la secularización de la sociedad, como principios básicos
que permitan el ejercicio pleno de las libertades individuales, de los derechos
y deberes, en el marco del ESTADO LAICO que es, finalmente, el garante de esas
libertades y del pluralismo presente en la sociedad mexicana.
Por otra parte, Vamos Juntos considera un deber ético adoptar la vía
pacífica y la legalidad como medios indispensables para la transformación
democrática de nuestro país. Aunque suene redundante, es preciso decirlo: el
país requiere de paz, estabilidad y acuerdo que generen certidumbre y
perspectiva de desarrollo.
En este marco de definiciones de
nuestros principios constitucionales, es preciso exponer otros que le dan base,
sentido y rumbo a nuestras tareas cívicas y políticas como Agrupación Política
Nacional Vamos Juntos:
LOS VALORES
DEMOCRÁTICOS
Los valores democráticos son esenciales
para la convivencia en sociedades plurales, en los entes públicos e incluso
privados; así como para la construcción de gobiernos sujetos a la ley con
vocación de servicio. De ahí la importancia de sujetarse a ellos y de actuar en
consecuencia:
Libertades
democráticas:
Que en la participación y toma de decisiones todas las personas actúen sin
interferencias ni amenazas de cualquier tipo. Se trata de que cualquier persona ciudadana no se
sienta impedida de actuar libremente
en sus preferencias y alternativas en los distintos campos de la actividad
política y social. A diferencia de los regímenes autoritarios, donde la
ciudadanía asume un rol de súbdito y de empleado, en un régimen democrático la
persona se emancipa con el ejercicio pleno de sus libertades de elección, en
distintos campos de su actividad, particularmente en la elección de sus
gobernantes.
La igualdad jurídica y política: Todas las personas
somos iguales ante la ley. No obstante, la endeblez de nuestro
estado de derecho, en Vamos Juntos estamos convencidos de la importancia
de seguir haciendo valer esa igualdad, independientemente de la posición
económica, social, racial, religiosa, de preferencia sexual, de discapacidad y
demás. Porque, en la medida que alcancemos esa igualdad, estaremos creando una
sociedad más justa, donde el ejercicio del poder público se someta a los
preceptos de la ley. Por otra parte, la igualdad política debe convertirse en
igualdad de oportunidades no sólo para votar y ser votado, sino tener acceso al
poder público en condiciones de equidad e igualdad sustantiva, con perspectiva de género, interseccionalidad e independientemente
de la condición económica y social.
El diálogo y
el acuerdo: El diálogo y el acuerdo son consustanciales a todo régimen
democrático. Por el contrario, cuando en la solución de las controversias se
impone el criterio amigo-enemigo no
se crean las condiciones para el ejercicio de la libertad, el
diálogo y la crítica constructiva. Por ello, es condición indispensable que
en todos los órdenes de gobierno, en los tres poderes y entre las fuerzas
políticas en contienda, se den las pautas para la construcción de pisos comunes
de civilidad, para el dialogo y los
acuerdos que la política y el país requieren. En suma, la política es diálogo y
acuerdo. A ello debemos apostarle.
Fraternidad: La fraternidad implica el
ejercicio de los valores de la libertad e igualdad, los cuales no deben estar
condicionados a diferencias y conflictos entre las personas y la ciudadanía. En una relación social, las personas no deben verse como
enemigas ni las diferencias de opinión como irreconciliables, más aún si se
exponen en el espacio público. Porque, además, en toda democracia la
cooperación es fundamental para afrontar los problemas, no es así con el autoritarismo y con la beligerancia, que ponen
en riesgo la paz y los acuerdos.
Pluralismo: La transición de sociedades
autoritarias a democráticas ha implicado, el nacimiento del pluralismo
ideológico, político y cultural, que
se encontraba subsumido a las relaciones despóticas y de visiones únicas del
mundo. Desde una perspectiva democrática el pluralismo es condición natural y
necesidad para todo régimen civilizado. El pluralismo en todas sus expresiones:
en las formas de ver el mundo y el país, de ejercer nuestros derechos
individuales, de organizarnos políticamente y de proponer diferentes
alternativas para afrontar los problemas, no debe verse como una debilidad ni
obstáculo, sino como la oportunidad de enriquecer visiones y propuestas; y comprender que la mejor forma de
relacionarnos y dignificar nuestra condición de ser social es haciendo valer la
diferencia.
Tolerancia: Sin tolerancia ni respeto a
lo diferente, ya sea por nuestra forma de pensar, por nuestra preferencia
política y/o sexual, por la forma de vestir y apariencia física, entre otros
distintivos inherentes a toda naturaleza humana, sería prácticamente imposible
mantener una relación mínima de convivencia. La tolerancia en todos los
terrenos de la vida social y política es condición necesaria para resguardar la
paz y los valores democráticos, para evitar el surgimiento y manifestaciones de
violencia de todo tipo. Tolerancia es, en pocas palabras, el respeto a la
dignidad de las personas.
La
solidaridad: Desde el origen del hombre hasta la existencia de
sociedades masificadas, la solidaridad es una condición de sobrevivencia. Es un
valor trascendental de la humanidad, que sin ella hubiese sido imposible
sobreponerse a desastres naturales y a conflagraciones regionales y mundiales.
El poder de la solidaridad, sin duda, nos permite enfrentar grandes retos y problemas que el país y sus regiones
nos ponen enfrente. Necesitamos apostarle más a este valor humano, y apropiarlo
como parte intrínseca de nuestra cultura política.
IGUALDAD DE
OPORTUNIDADES PARA EVITAR TODA DISCRIMINACIÓN
La igualdad de oportunidades para todas las personas, independientemente de
nuestra condición particular, es una condición indispensable que contribuye a
potenciar el desarrollo de las
personas, a dignificar su condición y empoderarse en la actividad que mejor
potencie sus habilidades.
Reivindicamos todas las
acciones que signifiquen eliminar actos de discriminación por razones de sexo,
color de piel, raza, discapacidad, origen, nacionalidad, edad, orientación
sexual, situación marital, discapacidad, identidad de género, apariencia
física, embarazo, religión, apariencia física, preferencia política y toda
aquella diferencia distinta a la nuestra.
Nos comprometemos a prevenir,
atender y erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de
género, y así mismo, promover, proteger y respetar los
derechos políticos y electorales de las mujeres, establecidos en la
Constitución Federal y en los tratados internacionales firmados y ratificados
por México.
Vamos
Juntos, a fin de prevenir y erradicar la violencia política contra las mujeres
en razón de género establecerá mecanismos de sanción aplicables a quien o
quienes la ejerzan, acordes a lo estipulado en la Ley General de Instituciones
y Procedimientos Electorales, en la Ley General de Acceso y las demás leyes
aplicables.
Vamos Juntos se asume en pro de los derechos de las mujeres en
cualquier ámbito, por lo que impulsará su liderazgo político garantizando la
igualdad sustantiva y paridad de género en la participación de mujeres y
hombres en sus órganos internos de dirección, espacios de toma de decisiones y
en cargos de representación popular, a fin de lograr una representación equitativa de quienes
la integran. De igual manera, pugna por el más amplio goce de los derechos de
las mujeres y su reconocimiento social.
Vamos Juntos se asume como una agrupación incluyente, por lo
que también se establecerán mecanismos para lograr la participación efectiva de
los integrantes de la población LGBTTTIQA+ que conforman esta Agrupación, para
ser promovidos en cargos de gobierno de Vamos Juntos, cargos de elección
popular y de la administración pública, con el fin de combatir la
discriminación y de visibilizar a quienes tradicionalmente no se les permite el
ejercicio pleno de sus derechos.
CULTURA
DE LA LEGALIDAD
La democracia no
es funcional sin un estado de derecho pleno. La anarquía y el autoritarismo son
su contraparte. Sin el cumplimiento de la ley se rompe cualquier relación
social y política armónica. Por naturaleza, la ley tiene que ser democrática, en el sentido de que es
aplicable a todos sin distinción, pero también debe ser absoluta, porque nadie debe evadirla ni estar al margen de ella. La corrupción y la no legitimidad de
nuestras acciones minan tanto a las instituciones como a los individuos. Por lo
mismo, nuestra Constitución Política y los tratados internacionales refrendados
por el Estado Mexicano, deben ser instrumentos indispensables que coadyuven
tanto a la construcción de sociedades más justas, como a la educación cívica de
ellas. La desconfianza y falta de credibilidad que priva en el seno y alrededor
de las instituciones se debe, en mucho, a la ausencia de profesionalismo y
transparencia en el ejercicio del poder público. Por ello, es indispensable
promover y consolidar una profunda cultura de la legalidad, desde el poder y
desde la sociedad, para que la ley se cumpla a cabalidad y fortalezcamos
nuestro Estado democrático y de derecho.
NATURALEZA
El desarrollo presente y futuro de la
humanidad no será posible sin un apropiado entorno natural y la aplicación de
políticas públicas con sustentabilidad. La explotación irracional de nuestros
recursos naturales, la contaminación y la destrucción de la capa de ozono han
deteriorado sensiblemente las condiciones de vida de la flora, la fauna y de las personas. El progreso y la
urbanización no deben seguir
creciendo a costa del medio ambiente; tenemos que hacer compatible el progreso
con su entorno natural. El agua, el aire, los bosques y la tierra siempre serán
vitales para la reproducción de las especies, incluido el género humano. La ciencia y la tecnología deben ser
medios esenciales para el mejoramiento de la calidad de vida de las sociedades.
Todos nuestros demás principios y aspiraciones pueden quedarse en eso si no
actuamos en consecuencia; porque pareciera que, como dice Terry Swearingen,
vivimos en la tierra como si tuviéramos otra a la que ir.
17 de octubre de 2021
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